jueves, 30 de enero de 2014

Dream Theater - "Dream Theater"

EaRtHlInG - MiLáN


  • James LaBrie: Voz
  • John Petrucci: Guitarras, coros, producción
  • Jordan Rudess: Teclados, sintetizadores GeoSynth App y Seaboard
  • John Myung: Bajo
  • Mike Mangini: Batería y percusión
4 meses nos separan ya desde que los reyes del metal progresivo publicasen su último trabajo de estudio "Dream Theater" (DT - 2013) y es que, no es tarea fácil escribir sobre cada nueva entrega de los neoyorkinos, y menos cuando las críticas tanto de la prensa especializada, como de sus propios seguidores, han sido tan diversas. De hecho creo que desde Train of Thought (ToT - 2003) no habíamos tenido una división tan abismal en lo que a la recepción del disco se refiere. Además si a esto añadimos que el presente álbum es el primero que cuenta con la incursión de Mike Mangini en las labores de composición, podemos decir que se trata, por encima del excelente A Dramatic Turn of Events (ADTOE - 2011), de la verdadera prueba de fuego del grupo.

PRODUCCIÓN

Las labores de producción han caído de nuevo sobre hombros de John Petrucci, quien ha contado para las mezclas y la grabación  con el  ingeniero Richard Chycki, conocido por haber trabajado con Aerosmith (Just Push Play y Jaded) Rush (Clockwork Angels, Moving Pictures) o Dolores O'Riordan (Are you Listening?) entre muchos otros. Este ha sido uno de los puntos de inflexión en cuanto a las opiniones de todo el mundo. En lo personal, creo que han conseguido un sonido diferente, enorme y muy compacto, aunque sí es cierto que hay errores. Estos se deban probablemente a la moda de comprimir el sonido con el consecuente empobrecimiento del rango dinámico, aunque no me queda tan claro, como se ha dicho en varias ocasiones, que haya problemas en cuanto a la saturación (clipping) del mismo. En cuanto a la masterización, es cierto que el famoso "wall sound" del que hablaban en las entrevistas previas a la salida de DT es la tónica de todo el trabajo; como resultado han obtenido un volúmen altísimo en todos los tracks, pero a mi modo de ver, a pesar del fallo, no dificulta su escucha siendo mucho más directo y contundente que su predecesor ADTOE.




Centrándonos en el sonido resultante de DT, decir que las guitarras de John Petrucci son las principales protagonistas del evento, su famoso pastel de chocolate está más que patente, suenan gigantescas y esponjosas en los ritmos y afiladas en los solos, dejando que los momentos acústicos sean cálidos y sedosos. Jordan Rudess está quizás más en la sombra, aunque también es cierto que en labores de composición, de las que hablaremos más adelante, se muestra más atmosférico y menos solista que en otras ocasiones. La batería de Mangini ha sido lo más criticado, a mí me encanta,  el resultado recuerda a la época de Images & Words (I&M - 1992) pero menos artificioso y con más personalidad, perfectamente acoplada al sonido de la guitarra. Myung como siempre, con su sonido grueso y amplio, más presente que en otras ocasiones, aunque no niegoque me gustaría una mayor presencia. A James Labrie me ha costado especialmente acostumbrarme, me suena algo retocado y procesado.

EL ÁLBUM

A todas luces, y por mucho que le admire, la salida de Mike Portnoy ha sido una de las mejores cosas que le ha podido ocurrir a Dream Theater, estamos ante uno de sus trabajos más diferentes y con mayor torrente de ideas en muchos años. DT es un producto fresco y creativo, en el que converge la madurez de 5 músicos empastados a la perfección en el proceso compositivo e interpretativo. Reconozco que cuando tuve por primera vez el CD puesto en mi reproductor y vi la duración de las canciones, sabía que algo extraño pasaba. No facturaban canciones de tan poca duración desde Falling into Infinity (FII - 1997) a excepción, claro está, de la mastodóntica Illumination Theory que supera los 22 minutos. Y el resultado es un trabajo mucho más directo, con desarrollos más discretos pero perfectamente adaptados. Se habla mucho del halo cinematográfico que envuelve al disco, con el que estoy totalmente de acuerdo, ya que en ocasiones las atmósferas son propias de una película. Pero me gustaría ir más allá, en mi opinión es el disco con más influencias de RUSH que tienen en toda su discografía. Tomemos en comparativa 2112, Caress of Steel o Hemispheres,  la estructura es idéntica a la del último trabajo de los neoyorkinos: una enorme suite épica con varios movimientos, arropada por una serie de canciones de menor duración, todas ellas ensamblados por un enorme torrente de ideas desarrolladas en espacios cortos de tiempo. Este es uno de esos discos por el que recomendaría comenzar a escuchar a Dream Theater, si no se ha tenido contacto con su música o su faceta más claramente progresiva.

False Awakening Suite: I. Sleep Paralysis II. Night Terrors III. Lucid Dream
El aroma al celuloide se hace presente y a modo de obertura de una película de ciencia ficción comienza esta pequeña suite en tres movimientos de carácter instrumental. De atmósfera oscura y enigmática se va abriendo paso a través de pasajes corales y armonías muy tensas, que conceden un carácter épico por el que la banda no pasaba desde el preludio de Six Degrees of Inner Turbulence (SDOIT - 2002) aunque ahora lo hacen de un modo muy distinto. 

The Enemy Iside
Tema que sirvió como lanzamiento del presente trabajo homónimo. Petrucci saca a relucir su guitarra de 7 cuerdas para describir un riff  frenético acompañado de un Mangini aplastante. Choca el tono melódico de Labrie que dibuja unas lineas vocales sumamente elegantes. La sección del puente antes de los fragmentos instrumentales es de una fuerza increíble. Rudess saca su lado más cinéfilo con un brillante interludio que conduce al endemoniado solo de guitarra cargado de feelin'. 


The Looking Glass
Antes hablábamos de la influencia que Rush ha ejercido en Dream Theater en cuanto a la estructura global del álbum, ahora estamos ante el que quizás es el tema que más describe la influencia musical. El tema abre con un riff clavadito a Limelight del legendario Moving Pictures (1981) de los canadienses, que nos sumerge en la época de I&W con una armonía mucho más optimista y alegre. Líneas melódicas al extremo y un Mangini que no para de jugar con los platillos y los tiempos anacrúsicos muy en la línea de Portnoy. Uno de los puntos cumbres es el abrupto corte para la entrada del solo bajo el influjo de Trial of Tears que Myung en su papel se encarga de evocar. Petrucci rubrica uno de sus mejores momentos del álbum.


Enigma Machine
Segundo corte instrumental del álbum y el más esperado de larga duración desde Stream of Conciousness  de ToT. Tiene ciertos recuerdos a The Ytse Jam sobre todo por estar construida a raíz de un riff y por ser este el motivo principal del desarrollo, solo que es mucho más oscura y como su propio nombre indica, más enigmática. El corte está hecho para el lucimiento tanto individual como en conjunto y cada uno de ellos brilla con luz propia sobre las vertiginosas secciones creadas por Petrucci y Rudess. Quizás no es todo lo ambiciosa que esperábamos, pero resulta un corte muy dinámico y entretenido. Por cierto, el break de Mangini en la recta final es para desencajar la mandíbula...


The Bigger Picture
Uno de los mejores y más largos temas del disco. El tema se desarrolla bajo el influjo de Queen y U2. Con una poderosa introducción, en un primer momento resulta un medio tiempo muy apasionado que tras el fantástico estribillo se convierte en una increíble power ballad, que James Labrie borda cantando maravillosamente bien. El solo describe un fraseo puro y muy sentido mientras el resto de la banda ofrece un colchón armónico estable y muy inspirado. El interludio tras el solo tiene unas preciosas líneas de piano que conducen de nuevo al estribillo.


Behind the Veil
Abre con una preciosa introducción ambiental que rápidamente un riff atronador de pura inspiración en Metallica (a mi me recuerda a Creeping Death) se encarga de relevar, seguidamente Petrucci se saca de la manga otro riff que bien podría haber pertenecido a la banda que nombramos antes. Un tema de estructura perfecta con un solo de guitarra de ensueño (de los mejores del disco) cargado de arpegios y escalas a toda velocidad sin dejar a un lado el característico fraseo melódico de John. El estribillo es muy pegadizo y contrasta con la oscuridad de los versos iniciales siendo mucho más poético.

Surrender to Reason
Mucho tiempo llevábamos sin tener un tema en el que John Myung pusiese la letra, quizás el error ha sido esperar de el algo del estilo Learning to Live o Lifting Shadows of a Dream, y encontrar algo más en la onda de Sacrificed Sons en lo que a la estructura se refiere. Volvemos a encontrarnos con un enorme caudal de ideas, para muchos no bien desarrolladas, para mí perfectamente hiladas. Me encanta la transformación que sufre el tema en tan poco espacio de tiempo, de una introducción más rockera, pasan a un acústico edulcorado por la suave voz de James, y antes de que tengamos tiempo para reaccionar, un riff abierto con teclado a lo Hammond y un bestial doble bombo se encarga de llevar el discurso a otro nivel entre el hard progresivo y los aires más melódicos. Un tema inestable y bien construido.


Along for the Ride
Preciosa balada repleta de cambios que explora nuevos terrenos para la banda a nivel sonoro. La introducción es una gozada con esos arpegios a la guitarra acústica y la voz de Labrie susurrando suavemente, un continuo in crescendo de la instrumentación y la dinámica, nos conduce al hermoso interludio en el que Petrucci dobla capas de guitarras que incrementan la tensión hasta llegar al riff galopante central, que desemboca en un  bellísimo solo perfilado por Rudess evocando al de Beneath the Surface del anterior trabajo. Seguro que en directo les funciona a la perfección.

Illumination Theory
Llegamos a la piedra angular del disco y a una de las cumbres compositivas en la carrera de Dream Theater. Una pieza que representa un cénit de creatividad al nivel de A Change of Seasons, Six Degrees of Inner Turbulence o The Count of Toscany. Como decíamos anteriormente, consiste en una suite de 22 minutos de duración, dividida en varios movimientos repletos de virtuosismo tanto instrumental como compositivo, explotando un sin fin de recursos musicales.
  1. Paradoxe de la Lumière Noire - Preludio instrumental de la suite en el que los instrumentistas desarrollan sus habilidades a modo de cuarteto de cámara. Repleto de ritmos entrecortados, polirítmias, cambios de compás, quiebros y riffs. Hay momentos en los que no sabes a quién prestar atención en la magnífica masa sonora.
  2. Live, Die, Kill - Segundo movimiento que comienza con un impresionante break de Mangini y desemboca en un riff metalero de altos vuelos. Labrie rasga la voz para crear unas líneas vocales que dotan al tema de una mayor excelencia. La segunda sección de este movimiento se traduce en un pasaje a los teclados de inspiración clásica al que se une la guitarra de Petrucci con un solo fantástico.
  3. The Embracing Circle - La sección más calmada de la suite resulta una amalgama de sonidos al inicio, creando una atmósfera de pura ciencia ficción sonora, tras ella una sección de orquestal de cuerda compuesta por la banda y orquestada y dirigida por Eren Basgug. Es un pasaje simplemente precioso que dota a la suite de un ambiente puramente cinematográfico.
  4. The Pursuit of Truth - Continúan las influencias de Rush, y el riff de inicio entre Myung y Mangini parece haber nacido de la inspiración del legendario The Necromancer, un James Labrie pletórico arranca de su garganta uno de los momentos más salvajes del álbum y grita una de sus mejores intervenciones en años. La apertura de la sección de los solos viene de mano un piano frenético de Rudess que no tarda en batirse en duelo con Petrucci. Comienza la locura y el virtuosismo sin freno para ofrecer momentos de gran tensión armónica que rompen en el último movimiento.
  5. Surrender, Trust & Passions - Cierre épico a lo SDOIT, un movimiento decididamente melódico que la banda al completo rubrica con unas líneas espirituales poderosamente sentidas, que conducen al clímax final.
En conclusión, Dream Theater, es un álbum de un altísimo nivel, que entiendo que haya levantado cierta polémica por el cambio de rumbo, pero en mi opinión es de una calidad innegable y muestra la madurez de cinco músicos que han sabido levantar y mantener la banda, tras la marcha de uno de sus miembros más importantes y la adhesión de uno nuevo, que nada tiene que envidiar al anterior. El tiempo pondrá a este excelente trabajo en su sitio. Dadle tiempo y sobre todo, muchas escuchas que una banda como esta bien lo merece.


2 comentarios:

  1. Buen análisis del disco y más para los que como en mi caso no hemos buceado a fondo en el mismo, la verdad es que desde hace años que me he desligado del universo Dream Theater y no les presto mucha atención a sus últimos trabajos pero está claro que algún día los retomaré. Entiendo que calidad y virtuosismo son virtudes de esta banda en cualquier disco que hagan y por cierto, yo soy de los que en su día nos encantó "Train Of Though" Saludos!!!

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  2. Hey Mr. Thunderstruck qué bueno tenerte por aquí!! La verdad es que a mí como fiel seguidor de la banda, este me ha parecido un disco increíble y desde luego que estoy contigo a mi ToT me parece un discazo.

    Un saludo!!!

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