sábado, 31 de mayo de 2014

Megadeth - Super Collider

EaRtHlInG - MiLáN


Tras un irregular "Th1rt3en" llega "Super Collider" la nueva apuesta de Megadeth para este año. Un disco controvertido por su variedad y una mayor orientación hacia el lado más hard-rocker , dejando de lado, hasta cierto punto, su característica orientación metalera.

La nueva entrega ofrece una producción excelente, un sonido nítido y perfectamente definido, con una gran pegada y una ecualización perfecta, en la que los cuatro integrantes están a la misma altura. En cuanto a ideas... pues evidentemente no está a la altura de sus clásicos como Peace Sells, Endgame, Rust in Peace, Countdown to Extinction o Youthanasia, pero si está muy por encima de The World Needs a Hero o Th1rt3en, en mi opinión se acerca a lo que ofrecieron con Cryptic Writings

Chris Broderick ha facturado una de sus mejores aportaciones la banda, con unas contribuciones no exentas de una gran calidad técnica y una mayor carga melódica, aunque sigo echando de menos a Marty Friedman, que sabía adaptar perfectamente su guitarra a cualquier tema que se precie, haciendo valiosa cada nota que salía de sus dedos y eso en la actual hacha de Megadeth, no termina de estar presente, aunque no deja de ser uno de mis predilectos y uno de los guitarristas más dotados de la actualidad. Ellefson y Drover proporcionan una sublime base, sobre todo este primero con su característico sonido, grueso y contundente. En cuanto a Mustaine, buenas composiciones y melodías, riffs sólidos y pegadizos (algunos un poco "facilones" todo hay que decirlo) y una estado vocal que no pasa por su mejor momento. Bien es cierto que llegados a cierta edad la voz desciende en su tesitura, algo que ya habíamos notado en Endgame, pero creo que los excesos de su vida están comenzado a pasar factura. 


Super Collider es un álbum que necesita varias escuchas, y probablemente no logrará convencer a los fans de la primera etapa de la banda, pero eso no quita que Megadeth han hecho sus deberes, y en él vamos a encontrar gratas sorpresas y un buen puñado de grandes canciones. Podéis olvidaros completamente de la etiqueta Thrashers de la que fueron abanderados durante su primera etapa, este nuevo capítulo está más orientado al Hard Rock con ciertos coletazos metaleros.

Temas como Kingmaker y Built for War tienen ese lado más oscuro y poderoso de la banda, con riffs machacones, ritmos con doble bombo y solos de altos vuelos solamente al alcance de los dedos más hábiles. 


Super Collider junto a Off the Edge y Beginning of Sorrow son a mi modo de ver, los temas más insulsos y prescindibles, no aportan nada, estribillos simples, y estructuras poco ambiciosas, quizás demasiado conformistas. Aunque me encanta la línea de Ellefson al principio de esta última.

Con una intro brutal en manos de Broderick se nos presenta Burn! un tema descaradamente rockero, muy pegadizo y que pese a resultar extraño escuchar una canción así en una banda como Megadeth, esto no hace más que acrecentar la sensación de originalidad y variedad del disco.

Don't turn your Back se inicia con un blues quebrado por un riff galopante marca registrada de la casa, con una pegada brutal, la base rítmica es portentosa y las líneas vocales muy acertadas. Gran estribillo y un solo de quitarse el sombrero.

Forget to Remember, volvemos al rock, guitarras soberbias, grandes arreglos vocales y un Mustaine en plenas facultades, se saca de la manga una de las melodías más inspiradas del disco.

Dance in the Rain es quizás el mejor tema de esta entrega, comienza como un medio tiempo en el que Dave susurra las primeras líneas. En el momento el que empieza a cantar el tempo se incrementa hasta que rompen con la llegada al estribillo que desemboca en el solo. Justo antes de terminar, otra bofetada, un giro inesperado en el interludio, el momento más poderoso del álbum con un riff que recuerda a la similar ruptura que hacen en In My Darkest Hour, Tremendo.


¿Queréis variedad? The Blackest Crow es un tema decididamente sureño, con un banjo en ostinato, y guitarras con slide con tintes entre el Metal, el Rock y el Country. Por si fuera poco, el disco cierra con una soberbia versión de Cold Sweat de Thin Lizzy, que literalmente clavan.

No busquéis a los Megadeth de siempre, Super Collider es un disco atípico en la discografía de la banda, variado y original que pese a no alcanzar grandes cotas de genialidad, es un lazamiento notable.

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