domingo, 11 de mayo de 2014

The Winery Dogs


EaRtHlInG - MiLáN


  • Richie Kotzen - Voz y Guitarras. 
  • Mike Portnoy - Batería, Percusión y Voces. 
  • Billy Sheehan - Bajo y Voces. 

Llevamos unos años en los que parece ser, se ha puesto de moda la asociación de virtuosos en forma de grupo paralelo a su banda de origen. A la mente me vienen ahora mismo Black Country Communion o Chickenfoot. El caso de The Winery Dogs es algo diferente, en un principio parece ser una formación permanente, ninguno de sus componentes forma parte de un proyecto sólido en la actualidad y su aceptación tanto a nivel discográfico, como en conciertos, esta siendo francamente buena. 

La alineación es todo un lujo, al bajo está el super virtuoso y referente del instrumento, Billy Sheehan conocido por sus trabajo en Mr. Big, David Lee Roth y Talas, en la guitarra, Richie Kotzen, un prodigio de las seis cuerdas con un estilo propio e innovador, ha dejado su marca en Mr. Big y Poison. ¿Y qué puedo decir de Mike Portnoy? uno de los mejores baterías de todos los tiempos, si alguien creía que estaba acabado tras dejar Dream Theater se equivocaba por completo, Mike tiene cuerda para rato y es un monstruo adaptar su creatividad al estilo que le plazca. 


Lo que vamos a encontrar en este disco de debut es simplemente puro Rock N' Roll, poderoso y enérgico, con grandes influencias de los años 70, una comunión entre The Who, Led Zeppelin y Van Halen. Altas dosis de virtuosismo instrumental y grandes melodías. El descubrimiento para mí está sobre todo en la voz de Kotzen, una mezcla entre Chris Cornell (Soundgarden, Audioslave...) y Glenn Hughes, con muchos matices y un feelin' propio del blues y el soul. 


Los dos cañonazos iniciales Elevate y Desire, son toda una declaración de intenciones de la línea a seguir del álbum. Sheehan y Portnoy dibujan una increíble "base" rítmica para que Richie pinte con su voz y guitarra fraseos y riffs que parecen el despertar de Jimi Hendrix y Led Zeppelin en el siglo XXI. Las secciones intermedias son todo un despliegue de medios musicalmente técnicos. Ambas han servido como adelanto del disco, y desde luego que serán muy efectivas en directo. 

Elevate es Black Dog 42 años después.



We are One, aquí sí que se nota que tenemos dos miembros que han pasado por las filas de Mr Big, esta canción podría estar perfectamente en la discografía de ese grupo. Desde el riff del inicio hasta su última nota. El estribillo es muy pegadizo y a voz de Richie suena con una potencia brutal a lo largo de todo el tema. La sección intermedia es de ensueño con unos breaks de batería propio de los dioses y un fantástico solo de guitarra sobre una galopante base por parte del bajo.

Como todo buen álbum de rock, las baladas y medios tiempos son obligadas y en este en concreto, son un auténtico lujo:

  • I'm No Angel con un Kotzen espectacular en todas sus facetas, en especial con sus fraseos en los solos, muy sentidos e inspirados.
  • You Saved My Life, maravillosa intro con ese tapping a dos manos por parte de Sheehan, y fantástico acompañamiento de Portnoy en los platillos. El tema se describe en un gran crescendo, coros al estilo Queen, y sonidos más aterciopelados.
  • Damaged, con la garganta de Richie como protagonista, hay momentos en los que la influencia de Coverdale está muy presente, sobre todos en los que la instrumentación es menos densa. Un tema que coquetea entre el blues y el soul. El solo repleto de legato se encarga de rubricar el tema.
  • The Dying, muy sentida, con mucha pegada y altos niveles de distorsión que hacen que se disparen las emociones junto con las melodías perfectamente estructuradas. De nuevo el solo hace las delicias por su calidad técnica y exquisitez.
  • Regret, quinta y última balada, muy dulce (que no edulcorada) con un trabajazo vocal de altos vuelos, "muy soulera" y con el mejor aire de los 80, pone el broche final a esta colección de cuidadas y hermosas canciones.
En The Other Side y Not Hopeless volvemos al influjo de Mr Big, muy rockeras y potentes. La primera destaca por su sección a solo en la que Richie luce su dominio de la melodía. La segunda... ¡vaya sección intermedia!, los dibujos instrumentales son perfectos, muy virtuosos y bien resueltos, grandes voces solistas y a coro y un estribillo pegadizo.

One More Time, un momento... esto es The Winery Dogs o un disco de Van Halen... vaya viaje Back to the 70s, un tema directo sin rodeos en el que el riff principal es el protagonista absoluto hasta casi parecer un ostinato.

Time Machine tiene un aire Zeppeliano totalmente adictivo, el tema está cimentado en el riff del inicio, que se abre sólo con la llegada del estribillo y las voces superpuestas que alimentan el nivel de dramatismo de la canción. El interludio es una bofetada por esa ruptura con el ritmo inicial en el que Kotzen hace un break alucinante siempre arropado por sus dos compañeros.


En la recta final nos esperan 2 temazos de altos vuelos... abrimos con Six Feet Deeper, puro Rock n' Roll, con estribillos a duo y una colección de breaks de Portnoy increíbles, preciso y metronómico, perfecto... su juego de doble pedal hace subir la emoción del solo.

Y Criminal... me quito el sobrero, que forma de elaborar un tema por parte del conjunto del grupo, los estribillos son un triunfo y las contribuciones individuales una auténtica delicia. Brutal.

Earthlings!! estamos ante otro de los grandes discos de 2013, un power trio de lujo que no dejará indiferente a nadie, desde aquí les deseamos todo lo mejor y ojalá esta banda crezca en adeptos, el trabajo, esfuerzo, ganas e ilusión puestos en el proyecto son más que evidentes. Muy grandes, totalmente recomendable para toda clase de audiencias. Escucha obligada.

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